Te enseñamos a resolver tu propio trabajo con IA, o construimos el sistema que lo resuelve dentro de tu empresa. En los dos casos quedas sabiendo cómo funciona.
Una persona que quiere resolver su propio trabajo necesita algo distinto de una empresa con un proceso que consume horas. Hacemos las dos, y no son la misma conversación.
Construyes tú, con nosotros en la llamada. Sales con el trabajo hecho.
Construimos el sistema con tu equipo al lado. Ellos quedan operándolo.
Desde afuera las dos suenan parecido. Se separan por quién construye y sobre qué trabaja. El resto sale de ahí.
| Coaching 1 a 1 | Consultoría de implementación | |
|---|---|---|
| Quién construye | Tú, con nosotros en la llamada | Nosotros, con tu equipo al lado |
| Sobre qué se trabaja | Un trabajo que hoy haces tú solo | Un proceso de tu empresa que repiten varias personas |
| Qué queda al final | Tu trabajo hecho y tú sabiendo repetirlo | Un sistema corriendo y tu equipo operándolo |
| Quién paga y cómo | Tú: por sesión, sin matrícula ni mensualidad | La empresa: discovery pagado y precio cerrado por el sistema |
| Cuánto toma | Una sesión puede bastar. Si el objetivo pide más, seguimos | Semanas, repartidas en tres fases |
| Cuándo tiene sentido | El trabajo cabe en tu semana y lo puedes cambiar tú | Entre todos los que lo tocan se van más de 40 horas semanales |
Desliza la tabla para ver las dos columnas.
Traes un trabajo tuyo que hoy te toma horas y lo dejas funcionando antes de colgar. Tú escribes, nosotros corregimos en el momento.
Lo que te falta no es información. Está toda en internet, y gratis.
Miras a alguien resolver un ejemplo limpio en diez minutos. Tu archivo real tiene excepciones, y ahí el video se acaba.
Escribes una instrucción, sale algo aceptable y lo dejas ahí. Dos horas después tienes un resultado y ninguna explicación de por qué sirvió.
Usas la herramienta para redactar correos más rápido. El informe que te ocupa el viernes lo sigues escribiendo desde cero.
Traes un trabajo tuyo que hoy te toma horas. El informe del viernes, la propuesta que no has escrito, el archivo que no cuadra. Lo dejas funcionando antes de colgar. Sales con eso hecho, no con apuntes.
Si nadie toca el teclado de tu lado, la sesión no sirve.
Pagas por sesión. No hay matrícula ni mensualidad.
Nos cuentas en qué se te va la semana y qué trabajo quieres quitarte de encima. Miramos si eso se resuelve con IA hoy y con qué herramienta. Si no se resuelve, te lo decimos ahí mismo y no te vendemos nada. Si lo hacen varias personas de una empresa, la conversación pasa a consultoría.
Antes de la primera sesión acordamos el caso con el que trabajas y el orden de las sesiones. Si nunca has usado IA en tu trabajo, la primera es de fundamentos. Aprendes a darle contexto a la herramienta y a corregirla cuando se inventa cosas. Si ya la usas todos los días, empezamos directo en tu caso.
Trabajas en pantalla compartida sobre tu propio archivo. Escribes tú, pruebas tú, y corregimos en el momento en que algo no sale. Cada sesión cierra con una parte de tu trabajo funcionando y con el siguiente paso escrito. Sales con las instrucciones para repetirlo el lunes. La siguiente arranca desde ahí, no desde cero.
Estos son los que más nos piden. Si el tuyo no está acá, también lo trabajamos.
El coaching se justifica cuando el trabajo lo haces tú y lo vas a repetir. Si entre sesión y sesión no vuelves a abrir la herramienta, no avanzas. Preferimos decirlo antes de cobrarte.
Piensa en el trabajo que más tiempo te quitó esta semana. ¿Lo haces tú de principio a fin, o pasa por otras personas antes de quedar listo?
Si lo haces tú de principio a fin, arrancas con una sesión y decides después si sigues. Si pasa por varias manos y entre todas se van más de 40 horas semanales, eso es un proyecto de consultoría. Te lo decimos en la misma llamada y no te vendemos sesiones.
Un proceso que repiten varias personas y se lleva más de cuarenta horas a la semana. Lo construimos con tu equipo al lado y ellos quedan operándolo.
Hay dos formas de comprar IA hoy, y las dos terminan igual.
El sistema funciona hasta que algo cambia. Entonces nadie adentro sabe tocarlo y quedas dependiendo del proveedor para siempre.
Tu equipo entiende el concepto pero nunca construyó nada con tus datos, tus procesos y tus casos raros. El lunes siguiente todo sigue igual.
Mientras tanto alguien en tu empresa abre correos, copia datos a una hoja de cálculo y lo repite mañana. Todos los días.
Hacemos las dos cosas al tiempo: levantamos el proceso real, construimos el sistema con tus datos y entrenamos a las personas que lo van a operar todos los días.
Salir es parte del contrato, no un accidente.
Cobramos por lo entregado, no por horas trabajadas.
Levantamos el proceso como funciona de verdad, no como está en el manual. Contrastamos las reglas que nos cuentan contra los datos reales y sacamos a la luz las contradicciones. Sin esto no escribimos una línea de código.
Precio cerrado, definido en el discovery. El alcance se diseña para entregar en semanas. Tu equipo participa en la construcción: cuando el sistema esté listo, ya lo conocen.
Tu equipo opera el sistema. Nosotros acompañamos mientras haga falta y ajustamos lo que el uso real vaya pidiendo. El objetivo es que no nos necesites.
Datos que viajan por correo y alguien copia a mano. Si tu proceso se parece a alguno de estos, hay algo que automatizar.
El sistema produce borradores que una persona revisa. Si un flujo no debe salir solo, lo diseñamos para que no salga solo.
Un proyecto de implementación se justifica cuando el proceso consume cerca de una persona de tiempo completo. Por debajo de eso te sirve más el coaching, y te lo decimos.
Sumando a todas las personas que hoy tocan el proceso, ¿cuántas horas a la semana se van en hacerlo, y qué perfil las hace?
Si la respuesta pasa de 40 horas semanales, hay un proyecto. Si no llegas, te lo decimos en la primera conversación y no te cotizamos nada.
Tu equipo queda capaz de mantener y ajustar el sistema. No vendemos dependencia.
Cobramos desde la primera hora porque el levantamiento es el trabajo, no la venta. Y si en el discovery el proyecto no se justifica, te lo decimos.
Sabes cuánto cuesta antes de arrancar. Sin reloj corriendo ni sorpresas a mitad del proyecto.
Martín y Santiago trabajan juntos en todo lo que sale de Daxlo. No hay un junior aprendiendo con tu operación.
Somos Martín Zárate y Santiago Ospina
Somos egresados de Administración del CESA y llevamos la IA metida en el trabajo diario: leer datos, automatizar procesos, armar sistemas que hacen solos lo que antes tomaba horas.
Fundamos
por algo que vimos
repetido: las empresas compran IA y quedan con un sistema que no entienden, o con un
equipo que entendió la teoría y no cambió nada. Las dos salidas dejan el proceso igual.
Por eso trabajamos al revés. Construimos adentro, con tu gente al lado, y no cerramos un proyecto hasta que alguien de tu equipo pueda sostenerlo sin nosotros.
En todo lo que sale de Daxlo estamos los dos. En el discovery, en la construcción y en el traspaso.
Implementamos la IA. Transferimos la capacidad.
Una primera conversación sin costo. Te decimos cuál de las dos te sirve. Y si no te sirve ninguna, también te lo decimos.
Te escribimos por WhatsApp para coordinar la conversación.
Escríbenos directo por WhatsAppCoaching 1 a 1
No. Arrancamos desde tu nivel, sea cual sea, y con tus propios casos.
Por videollamada, uno a uno. Prácticas: trabajas sobre algo tuyo y sales de la sesión con eso avanzado.
Depende de lo que quieras lograr. Puede ser una sola o un plan de varias semanas. Lo definimos en la primera llamada.
Sí. Claude, ChatGPT, automatizaciones, análisis de datos, contenido, páginas web. Si tu tema no está en la lista, también lo trabajamos.
Nequi, Daviplata, transferencia o tarjeta.
Consultoría para empresas
Depende del proceso. El precio se cierra en el discovery, cuando ya sabemos qué hay que construir, y no se mueve después. Lo conversamos en la primera llamada.
Porque es trabajo, no una visita comercial. Levantamos el proceso real, revisamos tus datos y encontramos las contradicciones entre lo que dice el manual y lo que pasa de verdad. De ahí sale el alcance y el precio cerrado del sistema. Sin discovery no escribimos código.
Semanas, no trimestres. El alcance se diseña para que quepa en ese tiempo: preferimos entregar un proceso funcionando y después ampliar, que prometer todo y entregar en seis meses.
Tu equipo opera el sistema. Esa es la idea desde el primer día: construimos con ellos al lado justamente para que no queden dependiendo de nosotros. Después acompañamos la operación mientras haga falta.
Solo si tiene sentido que las tome. Por defecto diseñamos sistemas que producen borradores y una persona revisa antes de que algo salga. Dónde va ese control lo definimos contigo en el discovery.
Te lo decimos en la primera conversación y no te cotizamos nada. Si el proceso no consume horas suficientes, el proyecto no se paga solo. En ese caso el coaching 1 a 1 suele resolver más por menos.